miércoles, 25 de mayo de 2016

Hay que bajar a Macri

Foto: Carlos Brigo
Por Marcelo Padilla

Andá descontando. Día que pasa día que aumenta algo y encima despidos y despedidas, porque se muere la gente. Sí, se muere. De cáncer, de infartos, de pena, de cualquier enfermedad se muere. Son los que no cuentan en las estadísticas porque los muertos de estos meses, y de los que vendrán, serán muertos de hambre o desesperación. ¿Catastrófico?,yo no, ellos, nosotros no, ellos que gobiernan han producido un saqueo alevoso desde el 10 de diciembre de 2015 a la fecha. No voy a enumerar, para qué, todos lo padecemos y la sabemos. La pregunta es ¿cuándo se levanta la gente a parar todo y que se pudra de una vez? Porque así no se aguanta, ni biológica ni emocionalmente, ni con un finde en la montaña o en el mar, no dura nada despistarse por un rato, nada. Es un putísimo instante, como parpadear una sola vez y ya. La institucionalidad de todo el país juega a cuidar lo suyo. Le hacen el juego cerrando la boca, o armando fundaciones para juntar pilchas y morfi para el invierno. Bueno, esto será una gran olla popular dentro de un mes o dos. No más.

Acá se trata de empezar a armar el fogón y poner la olla gigante al fuego y meterle lo que venga. Ya está sucediendo en varios territorios. Este capitalismo de Macri es lo más feroz y devastador que al menos yo, con 48 años, haya vivido. Y eso que hemos pasado crisis. Por supuesto que como la dictadura no hay. Pero no es el punto vieja. Si todo lo comparás con la dictadura sentate a ver pelotudeces en la tele y punto.

Lo voy a decir con todas las palabras sin que me tiemblen los garfios:

“Hay que bajar a este gobierno a piedrazos limpios en las calles tomadas por el pueblo laburante sea del partido que sea y hayan votado a quien sea en las últimas elecciones”.

Bajar a Macri es la consigna.

No tiene ningún problema el chabón en vetar, reprimir, despedir, perseguir, hambrear, aumentar, y cogernos de parado todos los santos y putos días.

¿Esperar las elecciones de qué? ¿para el año que viene? ¿a legisladores? ¿a eso jugamos muchachos y muchachas? No. Creo que nos debe calentar un carajo lo electoral al menos en estos meses. ¿Mientras tanto qué?

Dejen de medir quién la tiene más larga que al fin y al cabo en la noche todos los gatos son pardos. La noche. Salió la noche. Salió el día y la noche. Y el ahogo en la garganta, la glotis. Barañao, ándate a Brasil que con ese nombre formás un Estado Científico, por favor. ¡¡Dejen de transar con estos sátrapas!!

Casa Rosada. Ahí le apuntamos o esto implosiona y las aldeítas del país serán refugios de la peste. Vamos a vivir la peste encerrados. Es la locura voraz de este capitalismo que mutó para tomarse la revancha contra los que nunca habían visto una mesa servida como la gente, con verduras, carnes, pan, frutas. Durán Barba es el mayor cínico del planeta, ¿cómo es el tema?: “tráeme un muerto de hambre a ver si es verdad…” noooooo.

Si se naturaliza el macrismo como cultura vayamos pintándonos. Radicales entreguistas, no se puede creer lo que están haciendo, fachos, ¿se dan cuenta? ¿y los nuestros? ¿cuáles son los nuestros? Ya fue con los “star rockers”de la década ganada. Ahora los harapos. ¿Quién toca hoy? Pedro Brieger, ¿y mañana?, no sé, Axel, ¿y pasado?, no sé, Sabatella, ¿y el finde? Se verá…

Está todo bien con esos muchachos. Todo bien. Cada uno en su tema la maneja. Pero paremos un poco con los recitales!!! ¡Rebelión popular!, hay que llamar a una rebelión popular para no pagar en masa los servicios ni comprar en los súper ni tomarse un taxi ni nada. No sé, yo creo que la gente de a pie se está muriendo de angustia lentamente y no activa. Y los hay, como decía recién, quienes se mueren posta ya, y chau. Se van.

Nos han declarado la guerra. Queremos vivir en paz, pero nos han declarado la guerra hace rato, por eso REBELION POPULAR. ASÍ, CON MAYUSCULAS.

Marcelo Padilla