viernes, 8 de julio de 2016

Elecciones en el Justicialismo el 6 de noviembre


La mesa ejecutiva del Consejo provincial del Partido Justicialista fijó el 6 de noviembre como la fecha de elecciones de sus nuevas autoridades partidarias.

El cronograma electoral establece que el 30 de setiembre se producirá el cierre de presentación de listas.

Es decir que en poco más de 80 días se podrá conocer si el peronismo local elige el camino de la unidad o de la competencia de listas, para encarar su reestructuración y reconstrucción, tras la seguidilla de derrotas electorales de 2015.

Hasta el 12 de agosto cada nucleamiento interno tiene plazo para presentar sus nuevas afiliaciones.

Todo se dispuso ayer en una reunión de las conducciones provincial y departamentales en la sede partidaria de calle San Lorenzo.

Presidió el ex vicegobernador Carlos Ciurca, quien quedó a cargo tras la renuncia del ex gobernador Francisco Pérez.

Los otros integrantes de la mesa de conducción del PJ son los intendentes Alejandro Bermejo (Maipú) y Emir Félix (San Rafael) y la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti quienes estuvieron presentes por sí o a través de representantes.

Lo mismo aconteció con los presidentes departamentales y la junta electoral que encabeza Claudia Torres.

“El cronograma electoral fue acordado en negociaciones internas y se ajusta al cumplimiento de las formalidades legales”, destacaron en el PJ.

La decisión, es la primera de carácter formal que adopta el Partido Justicialista provincial, luego de siete meses de existencia inorgánica. En ese tiempo fracasaron los intentos previos de replanteo partidario convocados por un sector y rechazados por otro.

El nuevo escenario político muestra al peronismo en un rol opositor encarado de maneras muy diversas y contradictorias que aportan más ruido interior a un PJ que intenta definir su rumbo en medio de un estado deliberativo.

El establecimiento de un marco electoral interno intenta aportar al PJ una referencia para iniciar su proceso de reacomodamiento frente a la doble carencia que hoy enfrenta, tanto de un referente nacional común definido como de un nuevo conductor local claro.