sábado, 11 de junio de 2016

Una factura de gas de $3 millones para una pyme, mientras los trabajadores reclaman aumento



La paritaria de los trabajadores de la industria de la alimentación está trabaja y el gremio hará paros por turno, protestas y bloqueos desde este lunes. Este viernes, frente a la planta de Arcor, (ex Campagnola), en la ruta 7, en San Martín, ya se manifestaron. Los trabajadores piden un 40% de aumento, mientras que la patronal solo ofertó 30%, escalonado. Mientras esto ocurre, el mismo gremio hizo gestiones para ayudar a una pyme local, que recibió una factura de gas de $3 millones y que quería reducir jornadas laborales del personal.

Carlos Acosta, secretario adjunto en Mendoza, que aquí tiene a Roberto Navarro como secretario general y a Antonio Moyano como secretario gremial, le contó a El Mordisco que “hemos realizado una primera manifestación y el lunes, desde las 6 de la mañana, intensificaremos de paros de dos horas por turno”, frente a la planta de la ex Campagnola, ubicada a la vera de la ruta 7, en San Martín.

“La negociación paritaria está muy trabaja y la patronal está ofreciendo solo un 30%, en dos tramos y no podemos aceptar una negociación que no tenga un piso de, al menos, el 38%”, dijo.

Además Acosta alertó sobre la difícil situación que atraviesan algunas Pymes del sector. “La empresa Marzala (ruta 50 y Vior, de Alto Verde, también en San Martín) recibió una factura de gas de $3 millones. Es cierto que hubo mucho consumo porque fue época de elaboración, pero realmente es un molto tremendo”, contó.

“Marzala decía que debía reducir la semana laboral de los empleados, a solo tres días. Por ese motivo, el sindicato decidió colaborar en las gestiones con la compañía, para que puedan resolver el tema sin afectar a los trabajadores”, sostuvo.

Con respecto a la negociación paritaria, la determinación de poner en marcha las medidas de fuerza fue tomada representación sindical de los trabajadores de la alimentación luego del fracaso de las conversaciones que mantuvieron con autoridades de la Federación de Industrias de Productos Alimenticios y Afines (FIPAA) en la sede del Ministerio de Trabajo, en Buenos Aires.

El gremio insistió en su reclamo de elevar el piso salarial de la actividad de $11.500 a $16.500, lo que representa un incremento del 40%, mientras la representación empresaria tampoco se movió en su ofrecimiento de una mejora escalonada en torno al 30 por ciento.